
Tercer título de la saga encarnado por Roger Moore , producido ya en solitario por Albert Broccoli y ya un cambio total hacia el desmelene, mayor infantilismo y una autoparodia cada vez más desmadrada. Entretenida pero muy básica, abundan los toques de comedia en los que Moore se sentía mucho más cómodo (solo hay que comparar ésta interpretación suya con la anterior en "El hombre de la pistola de oro"). La jugada salió perfecta para la serie, éxito rotundo en taquilla y aunque siempre gozó de mucha fama, creo que queda bastante por debajo de las 2 mejores cintas de la etapa ("Solo Para Sus Ojos" y "Octopussy") básicamente porque en aquellas el guión estaba mucho más trabajado y la dirección de John Glen (el mejor artesano de toda la saga) mucho más eficaz
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