Nuevo film de la saga Toy Story, reconvertida por la productora en una especie de reboot que ya no mantiene una continuidad argumental clara con la trilogía original. Se conserva, eso sí, el protagonismo de los personajes más carismáticos de la franquicia y, en esta ocasión, la historia se centra especialmente en Jessie, la muñeca vaquera, y su compañero Perdigón, que tratan de recuperar el cariño de una niña enganchada al mundo de las pantallas.El film es sobresaliente en el apartado técnico, no aporta realmente demasiadas novedades respecto a los títulos anteriores. Para mí, se trata de una película correcta y entretenida, pero también poco entusiasta, tanto en lo que muestra como en lo que pretende reivindicar: el enfrentamiento entre el juego tradicional y el universo de las pantallas actuales, que tienden a aislar a los niños y a limitar su capacidad de sentir y experimentar el mundo que les rodea.En ese sentido, quizá lo peor de la película sea su desenlace. Tras plantear una crítica aparentemente más contundente, acaba intentando quedar bien con ambas formas de entender el ocio infantil. Así, lo que prometía ser una propuesta más valiente y crítica termina resultando bastante más acomodaticia de lo esperado.

.jpeg)

.webp)


