sábado, 13 de junio de 2026

BUS-STOP (1956 -Joshua Logan)

 

Curiosísima mezcla de comedia y drama, de la que guardaba mejor recuerdo, que tiene un planteamiento y una parte central de lo más flojos. Un joven vaquero (el insufrible Don Murray) viaja a la ciudad para participar en un rodeo y queda prendado de una cantante de salón (una maravillosa Marilyn Monroe, demostrando lo gran actriz que fue), a la que presiona constantemente para que se vaya con él. Más allá del planteamiento argumental —que casi presenta al personaje de Murray como una mezcla de palurdo y acosador—, la gran virtud del film aparece en su tercio final: la larga resolución en la parada de autobús, una cafetería aislada donde la película remonta muchísimo y termina demostrando toda la grandeza de Marilyn. Además, el trabajo de Joshua Logan en la dirección es tan bueno que casi hace olvidar los defectos de la primera mitad del metraje.

viernes, 12 de junio de 2026

I CLOWNS (1970 -Federico Fellini)

Encargo de la RAI, este entrañable documental (o falso documental, aunque los personajes entrevistados son reales) sirve a Fellini para, por un lado, rendir homenaje al circo y, por otro, proponer una mirada que va desde lo infantil —la primera media hora está narrada desde la visión de un niño— hasta un realismo mágico en el que siempre aparecen su imaginería, su sentido del humor y su mirada nostálgica, incluso decadente, sobre algo que estaba desapareciendo (o que él creía que estaba desapareciendo)...Afortunadamente, casi sesenta años después de su rodaje, el circo sigue existiendo. Para ello, la película plantea un juego en el que la puesta en escena marca y a la vez combina la distancia entre el documental real y el propio rodaje del documental (Fellini aparece en numerosas ocasiones como un actor más) , en una propuesta muy curiosa y, por momentos, notable. Para mí, lo peor se encuentra en un uso demasiado evidente del zoom —era una producción para televisión— que, sin embargo, constituye casi un germen estilístico de su posterior y más elaborada "Intervista", realizada a finales de los años ochenta.


jueves, 11 de junio de 2026

LIBIDO (1965 -Ernesto Gastaldi & Vittorio Salerno)

 

Interesante producción italiana de terror situada a medio camino entre el giallo, género que por entonces comenzaba a perfilar sus señas de identidad, y el thriller fantástico. La trama sigue a un joven heredero, interpretado por Gian Carlo Giannini —acreditado aquí bajo el pseudónimo de John Charlie Johns—, que regresa a la mansión familiar donde su padre había cometido toda clase de actos perversos con diversas mujeres, experiencias que dejaron una profunda huella traumática en su infancia.

Resulta especialmente llamativo un flashback que, por su planteamiento visual y temático, parece anticipar algunos elementos que años más tarde desarrollaría Dario Argento en Rojo oscuro. Pese a sus evidentes limitaciones, cierto esquematismo narrativo y algunos aspectos insuficientemente desarrollados, la película mantiene un apreciable poder de entretenimiento. Su combinación de misterio, erotismo y atmósferas inquietantes contribuye a sostener el interés del espectador, mientras que varios de sus hallazgos visuales y argumentales aportan atractivo a un conjunto que nunca pierde su capacidad para intrigar.

miércoles, 10 de junio de 2026

EL MONSTRUO DE DOS CABEZAS (The Manster, 1959 -George P. Breakston & Kenneth G. Crane)

 

Curiosa pero finalmente bastante fallida serie B de terror, rodada en modo coproducción con Japón, que plantea una especie de revisión orientalizada de "Dr Jekyll and Mr Hyde", con aqui un periodisat americano que cae bajo la influencia de un científico japonés empeñado en transformarlo (sin que la victima sea consciente) mediante un extraño suero. La premisa tiene potencial y algunas ideas visuales poseen cierto atractivo malsano, pero la película tarda demasiado en explotar su componente monstruoso y se pierde entre diálogos rutinarios, personajes planos y situaciones tremendamente previsibles. Al final, uno acaba esperando con impaciencia las apariciones de la criatura, que es lo único capaz de insuflar algo de vida a un conjunto bastante anodino...y es es su último tramo tiene cierta gracia para los amantes del terror clásico más ingenuo, aunque no basta para rescatar del todo la función. 

martes, 9 de junio de 2026

MANIAC (1980 -William Lustig)

 

Revisión de este clásico del cine de terror de los 80 que, a pesar de su irregularidad, acaba siendo un film de lo más malsano y atmosférico. Su estética, que bebe de la serie B más pura, se combina con el tono urbano y casi underground de su puesta en escena. Marca un punto interesante en la historia de los psychokillers al centrar su punto de vista en el personaje principal y en su modus operandi, anticipando en parte a la genial y superior Henry: Retrato de un asesino. Además, cuenta con una atmósfera visual muy bien trabajada pese a la escasez de medios, con excelentes planos de cámara y un notable trabajo de edición. A ello se suman detalles sórdidos y gore, algún agradecido toque surrealista y la esforzada interpretación de Joe Spinell en un papel que acabaría consagrándolo.

lunes, 8 de junio de 2026

GANG BUSTERS (1954 -Bill Karn)

 

Thriller dirigido por un autor poco prodigado (murio joven pero había rodado algún titulo solvente) y un film de estricta serie B que propone algo as'i como la crónica de un delincuente (inquietante Myron Healey) con coefcioente por encima de la media,  obsesionado en salir de la prision...Cosa que hará en varias ocasiones, para preoupacion constate de unos policías que ke siguen los talones. Irregular, a veces perjudicado por us escasz d emedios, pero va de menos a mas conforme avanza y deja retazos de narración seca pero que sabe explicar las cosas con solvvencia

domingo, 7 de junio de 2026

EL SALARIO DEL MIEDO (Le Salaire de la Peur, 1953 -H.G. Clouzot)

 

Personalmente, una de mis películas favoritas, que situaría sin dificultad en mi top ten personal y, además, una de las grandes obras maestras de la historia del cine. Firmada por un autor que, a mi juicio, todavía no recibe el reconocimiento que merece: Henri-Georges Clouzot. Uno de esos cineastas situados en una posición incómoda dentro de la historia del cine. Llegó demasiado tarde para ser incluido entre los grandes maestros clásicos del cine europeo y demasiado pronto para ser considerado uno de los renovadores que transformarían el lenguaje cinematográfico en las décadas posteriores, quedando atrapado en una especie de tierra de nadie crítica que nunca terminó de favorecerle. Sin embargo, su filmografía está repleta de títulos memorables, y aquí constituye una de sus cumbres creativas.

Este thriller, basado en una novela de Georges Arnaud, ha sido objeto de varios remakes —el último, producido por Netflix, verdaderamente infumable (ya escribiré sobre él próximamente)—. La película narra la odisea de un grupo de desheredados, pobres y marginados que malviven en un país latinoamericano. Interpretados por un extraordinario reparto multinacional encabezado por Yves Montand, el inolvidable Charles Vanel, Peter van Eyck y Folco Lulli, aceptan una misión prácticamente suicida: transportar camiones cargados de nitroglicerina a través de unas rutas infernales donde cualquier error puede desencadenar una catástrofe, con el fin de conseguir el dinero suficiente que les permita huir de la miseria que los atrapa.

Inteligentemente, Clouzot dedica cuarenta y cinco minutos de metraje a mostrar a los personajes y su entorno para, posteriormente, empezar a manejar el suspense de manera magistral e implacable. Todo ello mediante una sucesión de secuencias construidas con una precisión casi quirúrgica, que demuestran un dominio del montaje verdaderamente excepcional. En cierto sentido, su cine resulta cercano al de Hitchcock por su capacidad para generar una tensión constante, aunque al mismo tiempo se aleja de él al poseer una personalidad propia mucho más seca, áspera y desesperanzada. Destaca además el fascinante uso del sonido a lo largo del metraje. A pesar de ser una película rebosante de tensión, la banda sonora musical solo aparece durante los títulos de crédito iniciales y finales. Es una decisión que evidencia la absoluta confianza de Clouzot en la fuerza de las imágenes y en un extraordinario diseño sonoro, capaz de convertir cada ruido, cada motor y cada crujido en una fuente de angustia.

Poco más puede decirse de una película tan inmensa, que sigue siendo, décadas después de su estreno, una obra maestra mayestática, una lección de dirección y de suspense que conserva intacta toda su fuerza. Revisitarla tras contemplar el absurdo remake de Netflix no hace sino confirmar aún más su grandeza como título emblemático del mejor cine jamás rodado.


BUS-STOP (1956 -Joshua Logan)

  Curiosísima mezcla de comedia y drama, de la que guardaba mejor recuerdo, que tiene un planteamiento y una parte central de lo más flojos....