Uno de esos films surgidos a partir de la nueva ola de cine catastrófico que apareció (y se esfumó) el cine comercial estadounidense a finales de los años noventa. En esta ocasión, la trama gira en torno a un improbable volcán que emerge repentinamente en medio de la ciudad de Los Ángeles, desatando el caos...Y al que se enfrentará un Tommy Lee Jones muy solvente y preocupado, ayudado por Ane Hecche. Dirige el todo terreno Mick Jackson que saca a delante un producto entretenido y muy básico -como una serie B con algo más de pasta- pero funciona bastante bien gracias al ritmo ágil y al manejo eficaz de los tópicos del género. Cierto es que vista hoy, algunos efectos digitales resultan evidentes y el final, con ciertas exageraciones, humor involuntario y alguna fantasmada (hay un zoom de no creer), puede sentirse algo apresurado, pero creo que sigue siendo uno de los títulos más dignos de esa hornada de filmes catastróficos.

