LiteralLos estertores de la productora Hammer Films, que firmó un contrato para rodar dos películas en Hong Kong. La primera fue este thriller que ahora nos ocupa y la segunda sería la bastante más notable La leyenda de los siete vampiros de oro.
En este caso, el film sigue la estela del género por un lado de espionaje y algo de thriller. Christopher Lee, que ya en esa década de los 70 era casi especialista en papeles de inspector de policía o similares, aquí compone el personaje de un asesino a sueldo llamado «Sam», curiosa denominación que tiene que ver con la forma en la que suele matar a la gente, simulando que los fotografía con una cámara que en realidad dispara balas.
El film también es interesante de ver porque fue iniciado en el rodaje por el siempre maldito Monte Hellman, quien fue sustituido a las tres semanas por el propio productor Michael Carreras, dando como resultado una producción bastante desigual, en la que nada resalta especialmente. Las secuencias de acción no son brillantes, ni siquiera lo que muestra de Hong Kong resulta especialmente bello, y lo único que queda para el recuerdo es la utilización de algunos clásicos actores de la productora, como Peter Cushing o Anton Diffring, en apariciones secundarias que son lo mejor de la película.mente los esterores de la productora Hammer Films, con un thriller rodado en Hong Kong, que inició rodaje Monte Hellman y tras tres semanas acabó Michael Carreras

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