
Funcional y simpática -pero-poco-más película de intriga, convertida en un vehículo para un Charles Bronson en pleno estrellato setentero. Buen rodeado de secundarios, música de Lalo Schifrin y fotografía de un Lucien ballard que conoció tiempos mejores.Correcta, pero se ve y se olvida con rapidez pasmosa
No hay comentarios:
Publicar un comentario