
Espectacular entretenimiento con el que Gibson vuelve a demostrar una capacidad sensacional para saber llevar al espectador por los caminos que quiere -aun partiendo de un guión que es de una sencillez abrumadora- dominando los mecanismos de la narración, aunando espectacularidad con intimismo y sobretodo sabiendo mantener un ritmo que apenas decae.Y además no cae en tópico peligrosos del cine made in Hollywood cuando se mete en berenjenales históricos
No hay comentarios:
Publicar un comentario