
Grandioso melodrama, ejecutado de forma molédica que consigue aunar emoción, tragedia, compasión y rabia en un ejemplo de equilibrio que muchos han intentado imitar, pero pocos han conseguido lograr con tal intensidad y sentimiento. Y es que en un género tan complicado como éste pasarse un poco puede significar el ridículo o el sentimentalismo barato, pero Sirk fue el indiscutible rey del género. Una fiesta y una obra maestra irrepetible
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