
El segundo film de Verhoeven y su revelación internacional. Irregular, escatológico, provocador, a veces elegante, otras zafio...Pero a su vez una película de gran ritmo y en el que destaca la fuerza con la que el maestro holandés impone sus posturas y sus modos, con esa naturalidad total para mostrar el sexo y el erotismo sin artificios, sin tapujos ni censuras y tambien con humor y ternura. Toda una declaración de intenciones que vista hoy en día aguanta el paso del tiempo con dignidad y hace enrojecer en su valentía a muchos film actuales
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