Interesante producción italiana de terror situada a medio camino entre el giallo, género que por entonces comenzaba a perfilar sus señas de identidad, y el thriller fantástico. La trama sigue a un joven heredero, interpretado por Gian Carlo Giannini —acreditado aquí bajo el pseudónimo de John Charlie Johns—, que regresa a la mansión familiar donde su padre había cometido toda clase de actos perversos con diversas mujeres, experiencias que dejaron una profunda huella traumática en su infancia.
Resulta especialmente llamativo un flashback que, por su planteamiento visual y temático, parece anticipar algunos elementos que años más tarde desarrollaría Dario Argento en Rojo oscuro. Pese a sus evidentes limitaciones, cierto esquematismo narrativo y algunos aspectos insuficientemente desarrollados, la película mantiene un apreciable poder de entretenimiento. Su combinación de misterio, erotismo y atmósferas inquietantes contribuye a sostener el interés del espectador, mientras que varios de sus hallazgos visuales y argumentales aportan atractivo a un conjunto que nunca pierde su capacidad para intrigar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario