Nueva adaptación del clásico de Mary Shelley, dirigida por Guillermo del Toro, que pretende por un lado ser fiel a la novela y a la vez anclarse en su estilo personal. Eso hace que el film sea tan intenso en ocasiones como adolezca de una notable descompensación. Como siempre pasa en el cine de este director a veces las pretensiones y y la querencia en dejar un sello acaba perjudicando al conjunto y es que creo que este director funciona mejor es cuando trabaja en modo artesano puro y no cuando pretende darle patina de autor a sus películas. Lo mejor del relato se encuentra en un arranque sugerente y atmosférico, donde la tensión se construye con cuidado y que avanza bien hasta el momento de la llegada de la criatura. Una vez que el monstruo (Jacob Elordy) irrumpe en la trama, el ritmo se empieza a perder y las intenciones se diluyen... A menudo, el relato se transforma en una suerte de crónica de un superhéroe atormentado -con una criatura de prácticamente inmortal que remite a "The Shadow" y al " Fantasma de la ópera" obsesionada con dar caza a su creador (un acertado Jason Isaac)- A veces excesiva, en ocasiones empalagosa, también con elementos notables que pese a las intenciones audaces y a una factura visual interesante, ofrece un resultado final que se resiente, quedando en un terreno tibio. No es una obra desdeñable, ni la versión definitiva, pero tampoco se sitúa entre las grandes cimas de la filmografía de Del Toro.

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