Mediocre secuela ya rutinaria, que abandona el desmelene humorístico involuntario de la tercera para ofrecernos más de lo mismo, con el cambio de dirección a un J. Lee Thompson en plena efervescencia de subproductos Cannon. Muy aburrida
Extrañísimo film de Jerzy Kawalerowicz, del que no sé si decir que es un bodrio o una genialidad -el polaco fue el autor de la prestigiosa...
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